Con estudio en Chamberí, Devesa & Agenjo ha construido una forma de trabajar que parte de una pregunta sencilla: cómo quiere sentirse quien va a vivir el espacio. Escuchan, observan cómo vive el cliente, qué le emociona y qué necesita, y diseñan desde ahí. Cada proyecto empieza en una conversación, nunca en un catálogo.
Al entrar en una casa, miran primero la luz y la altura de los techos. Después buscan su carácter: unas molduras, una carpintería, algo que ya cuenta una historia y merece la pena conservar.
Su lenguaje es un clásico renovado con aire mediterráneo: madera, mármol, pinturas de arcilla, textiles naturales y alguna antigüedad con historia. Una base pensada para permanecer, donde las tendencias conviven sin definirla.
Esa mirada ha dado lugar a creaciones propias: Terra, su línea de cocinas, y ITER, una colección de murales nacida del oficio de pintora de Ane, que convierte cada pared en una obra.
Para ellos, el éxito llega meses después de la entrega, cuando la casa sigue funcionando y el cliente sigue feliz.
¿No encuentras una hora que te venga bien?
Escríbenos y buscamos otra juntos.
Ane Devesa aprendió a mirar el espacio desde un lienzo. Licenciada en Bellas Artes, pasó años pintando y exponiendo su obra antes de descubrir que lo que de verdad le interesaba era habitar esa pintura: trasladar el color, la proporción y la composición a las paredes de una casa. Todavía hoy, cuando un proyecto lo pide, vuelve a los pinceles y pinta ella misma un mural. Como directora creativa, busca en cada espacio esa pieza única, una obra, una antigüedad o un objeto artesanal, capaz de darle alma.
José Agenjo mira el mismo espacio desde el otro lado. Arquitecto técnico de formación, le fascina cómo se construyen las cosas y por qué funcionan. Cocinas y baños, donde todo debe encajar, son su terreno. Entiende que la belleza que no resiste el uso diario se pierde, y por eso se ocupa de que cada idea sea viable, cómoda y duradera.
Se conocieron en Casa Decor, trabajando en estudios distintos, y descubrieron que sus miradas se completaban. Ella aporta la emoción; él, la estructura que la sostiene. Discuten, a veces, y de esas conversaciones salen sus mejores proyectos.
Compartimos ideas y buenas prácticas con nuestros clientes todos los días para asegurarnos de tener la mejor solución para sus necesidades. Esto es lo que dicen de trabajar con nosotros.